Pretende la formación de una persona autónoma, critica, capaz de tomar decisiones con libertad y responsabilidad, buscando el bienestar integral. Para la formación de las personas desde la filosofía de Don Bosco, se tiene en cuenta los 3 pilares fundamentales: la razón, la religión y amorevolezza.
• Razón: fomentar el pensamiento crítico y discernimiento, educando con argumentos y explicaciones razonadas.
• Religión: búsqueda de una relación profunda con Dios como fuente de sentido y dirección en la vida.
• Amorevolezza: según Don Bosco el amor es practico y visible, traducido en actos cotidianos de comprensión, paciencia y apoyo. “No basta con amar a los jóvenes; ellos deben sentir que son amados” – Don Bosco.
En síntesis, lo importante para la institución es la promoción integral de la persona, que la haga competente para desenvolverse en la vida y responder a sus retos, ser útil y autónoma, con capacidad de crítica, creativa, responsable, abierta al servicio, con sensibilidad social y política
que promueva su crecimiento personal y laboral.