Atendiendo a la filosofía de la institución educativa el estudiante Rosarista:
Es respetuoso y honesto.
Utiliza un trato cortés y respetuoso en sus interrelaciones.
Es activo en su propia educación.
Asume sus potencialidades físicas, espirituales, intelectuales y sociales.
Es crítico, solidario y justo.
Fomenta y practica actividades productivas para el beneficio comunitario.
Respeta y defiende la democracia y el pluralismo.
Expresa libre y respetuosamente su pensamiento.
Identifica los derechos individuales, colectivos y las leyes que regulan el ejercicio de estos.
Promueve y practica los valores éticos, morales, humanos y sociales.
Vive el lema de la institución VERDAD, VIRTUD Y CIENCIA.
Respeta las creencias de los demás.
Interpreta y reconoce la religión como un elemento de fe y formación.
Es agente transformador de su medio y anuncia explícitamente el Evangelio.
Analiza e interpreta el comportamiento humano como resultado de las influencias del medio, la educación y valores donde se desarrolla el individuo.
Reconoce la influencia del medio ambiente en la personalidad humana.
Identifica la importancia del medio ambiente y de las relaciones ecológicas.
Identifica el modelo pedagógico social para llegar a:
Asumir una personalidad concreta frente a las diferentes circunstancias de la vida, manteniendo su propia originalidad.
Contextualizar los problemas sociales de su medio para buscar soluciones.
Desarrolla y aplica habilidades y destrezas del quehacer contable.
Actúa ingeniosamente para utilizar los recursos del medio y de manera objetiva y progresiva organiza, optimiza y canaliza los componentes operacionales de la realidad para el bien común y para mejorar la calidad de vida.
Es amplio, productivo, competitivo, humanista y con conciencia social.
Recibe formación teórico-práctica.
Posee y domina los conocimientos básicos y actualizados del área técnica para tener mejores oportunidades de vincularse al campo laboral y actuar con ética para el bien común donde se desempeñe.