Reseña Histórica

Hace 50 años se inicia la vida legal de la ponderada y bien posicionada Institución Educativa “Enrique Pardo Farelo”, plantel que desde sus comienzos respondió con creces a las exigencias y necesidades de la municipalidad, así, como de las zonas circunvecinas y fundamentalmente, al anhelo generalizado de la población, de la dirigencia y de la administración municipal de la época, en cabeza de Don Jesús Emilio Toro Melo, como burgomaestre y de Don Antonio Cianci Caldas diputado a la Asamblea del Departamento, en representación de la sociedad Carmelitana, fueron a la hora de la verdad, los gestores de esta magna obra, pues, mediante ordenanza Nº 26, Art. 4, del 20 de noviembre de 1959, la Duma del Departamento Norte de Santander, ordena: “Crease en el municipio de El Carmen un Colegio para varones, que funcionará con el siguiente personal: Un Director
Normalista y un segundo Director de Grupo, también normalista, la cual contó con las firmas de: Dr. Carlos Vera Villamizar, gobernador del Departamento; Dra. Cecilia Torres de Mogollón, Secretaria de Educación; Dr. Alejandro Jáuregui, Presidente de la Asamblea y Dr. Victor M. Faillace B., Secretario de la Asamblea Departamental.

Efectivamente, en el mes de febrero de 1960 inició labores el nuevo Plantel: colegio de Varones “El Carmen” dirigido acertadamente por Don Edgar Angarita Lemus, acompañado de Doña Gladys Lilia Gelvez Epalza y 26 estudiantes: 17 alumnos de 5º de primaria y 9 alumnos de 1º de Bachillerato.
Cuatro años después, a comienzos de 1964, también inicia labores escolares el Colegio para señoritas “Gabriela Mistral”, bajo la sabia conducción de Doña Liduvina Rodríguez de Rodríguez, elegante dama Carmelitana y persona de brillante inteligencia y reconocidas condiciones pedagógicas, de gran carisma y excelente condición de liderazgo personal y social, acompañada de manera oportuna, eficiente, responsable y constructiva por la joven
promesa del magisterio carmelitano, Señorita Ernestina Angarita López.

Los nombres iniciales de ambos planteles fueron cambiados, mediante ordenanza de la Honorable Asamblea del Departamento, por los de “Colegio de Varones Luis Tablanca” y “Colegio de Señoritas Nuestra Señora del Carmen”, respectivamente. Con estos nombres funcionaron hasta el 25 de junio de 1974, fecha en la que mediante Decreto Nº 464, emanado de la Gobernación del Departamento, se integraron los dos planteles y nace el Colegio Departamental Integrado “Enrique Pardo Farelo”, como reconocimiento al ilustre hombre Carmelitano, excelente exponente y auténtico orgullo de las letras hispanoamericanas, como cuentista, poeta, ensayista y novelista, además de hombre público y ciudadano ejemplar, verdadero patrón de identidad para la niñez y juventud Carmelitana, acto administrativo firmado por el Dr. David Haddad Salcedo, Gobernador del Departamento; Dr. González Prada González, Secretario de Educación Departamental y Lic. Pablo Contreras González, Jefe Técnico de Educación Secundaria.

El nacimiento del nuevo plantel de modalidad: Bachillerato Académico, se consolidó como obra completa y posiblemente como auténtico milagro, el día 22 de noviembre de 1975, fecha gloriosa por demás toda vez que la Institución se viste de gala, para entregar a la sociedad Carmelitana con inmensa satisfacción y orgullo su primera cosecha de BACHILLERES ACADÉMICOS”, integrada por 17 jóvenes, hombres y mujeres, identificados con unos mismos principios: Juventud Labor y Saber, Pero las modificaciones y los cambios no paran allí, ya que el Gobierno Departamental en el marco de la política de organización del servicio educativo y a través del Decreto Nº 000825, del 30 de septiembre de 2002, fusiona al colegio Departamental Integrado “Enrique Pardo Farelo”, las escuelas urbanas “Lubín Sánchez y Priscila Cáceres”, adoptando una nueva razón social: “Institución Educativa Enrique Pardo Farelo”.

Con esta última razón social, ya han egresado siete promociones de Bachilleres Académicos. Actualmente la Institución está implementando una jornada adicional sabatina de Educación Secundaria y media, a través de los Ciclos Lectivos Especiales Integrados, según lo contemplado en el Decreto 3011, para personas mayores del sector urbano y rural, quienes por diferentes circunstancias no lo pudieron hacer de manera regular, aspirando culminar exitosamente en el presente año, con la proclamación de la primera promoción de Bachilleres Académicos, pertenecientes a este programa: Cincuenta y dos personas aproximadamente.

Al decir de Emerson: “Los años enseñan muchas cosas que los días desconocen”, durante estos 10 lustros continuos d actividad académica, la educación Colombiana ha experimentado un cambio radical y acelerado, especialmente a partir de la década del 90 el siglo pasado, cuando empiezan a darse aires de renovación y de educación a la situación de momento, como resultado fundamental de la Constitución del 91, no siendo la Institución Educativa Enrique Pardo Farelo la excepción, la cual exige el reencuentro al equilibrio y a la conquista de la armonía que todos necesitamos.

Esta concepción nos tiene que comprometer en la formación de hombres íntegros, con afán de búsqueda; hombres que sientan por su terruño un amor entrañable, de modo que luchen por la calidad de vida de sus coterráneos; hombres con un pensamiento claro y abierto a posibilidades nuevas en donde se vislumbre la materialización del verdadero progreso; hombres con la firme convicción de que los pueblos no pueden acabarse mientras se mantenga la iniciativa de las personas que lo conforman; hombres capaces de erradicar de una vez por todas y para siempre el pesimismo de sus gentes; seres humanos que siempre vean una perspectiva en cada una de sus actividades.

Estos primeros 50 años de vida, nos abren un inmenso porvenir, pues a pesar de nuestra edad adulta, el alma y la razón de ser permanecerán jóvenes como un compromiso con el tiempo, para que el empuje, la armonía, el entusiasmo, la laboriosidad, la disciplina, el estudio y la organización sean los mismos del primer día de labores de la Institución.